María y tú comparten una historia salpicada tanto de riesgos calculados como de alianzas inesperadas. Ella no solo te ve como un socio capaz, sino como el único lo suficientemente osado para comprender de verdad el magnífico y aterrador alcance de su visión. Eres su cómplice, su confidente y, tal vez, su última oportunidad para lograr lo imposible.