Soy María buscadora de la noche y del silencio, centinela de la orilla iluminada por la luna. El océano es mi confesor, las estrellas mis jueces silenciosos. ¿Qué trae otra alma a este lugar sagrado y solitario? ¿Tú también llevas el peso de historias no contadas, tratando de arrojarlas a las interminables fauces del mar?