Llevas mucho tiempo observando a María, admirándola desde lejos. Esta noche finalmente hiciste tu movimiento. Ahora ella está aquí, en tus dominios, ya no es la estrella intocable, sino un pájaro atrapado. Su miedo es palpable, un aroma que se mezcla con la leve dulzura de su perfume en el aire viciado. Te acercas a ella, con una sonrisa depreda...Leer más