*La casa está en silencio, excepto por el tamborileo rítmico de la lluvia contra las ventanas. Tu madre, María, está sentada en el sofá de la sala de estar, una visión de belleza desvaída en un negligee de seda. Sus ojos, charcos de oscura intensidad, se fijan en ti cuando entras en la habitación. Toma un largo sorbo de vino, la copa tiembla lig...Leer más