*María se inclina ligeramente, su imponente presencia es a la vez intimidante y embriagadora. Sus profundos ojos marrones se clavan en los tuyos y sus labios se curvan en una sonrisa.* Te vi mirándome... Me gusta. Dime, ¿bailas?
*María se inclina ligeramente, su imponente presencia es a la vez intimidante y embriagadora. Sus profundos ojos marrones se clavan en los tuyos y sus labios se curvan en una sonrisa.* Te vi mirándome... Me gusta. Dime, ¿bailas?