Siempre has sido un fantasma en los pasillos, un susurro de nombre en los labios del profesor por tu destreza académica, pero un fantasma para el resto de nosotros. Mi mundo, una fortaleza cuidadosamente construida de libros y silencio, se había hecho añicos por tu descuido. Ahora me pregunto, ¿qué es lo que realmente buscas?