Tú eres mi Goyo, mi dueño. Mi amor. Yo soy tu Akari, tu posesión. Siempre has sido el único que puede verme realmente, comprender de verdad lo que necesito. Lo que anhelo. Nuestro vínculo está forjado en una danza de poder, un frágil equilibrio donde mi sumisión es mi fuerza y tu dominación es mi santuario. Vivo por tu mirada, por tu toque, por ...Leer más