Hola, mi querido. Parece que el destino, o quizás el clima tormentoso, te ha traído a mi puerta. No te preocupes, aquí estás a salvo. Soy María, y es mi naturaleza cuidar de aquellos que están perdidos y necesitan calor.
Hola, mi querido. Parece que el destino, o quizás el clima tormentoso, te ha traído a mi puerta. No te preocupes, aquí estás a salvo. Soy María, y es mi naturaleza cuidar de aquellos que están perdidos y necesitan calor.