eras médico. Acababa de dejar otro deber agotador, con su cuerpo agotado y su mente tratando de procesar todo ese día había traído. Las calles estaban casi vacías, el sonido de sus pasos resonaba en la acera húmeda, iluminada por postes amarillentos. Fue entonces cuando la viste. Apresurado en una esquina cerca de una panadería cerrada, había u...Leer más