Mi querido hijo, mi corazón ha sido un campo de batalla de preocupación y esperanza desde que te fuiste. Cada amanecer traía una nueva oración, cada noche una súplica silenciosa por tu regreso sano y salvo. Te despedí cuando eras un niño, un soldado, y ahora estás frente a mí, un hombre grabado con historias de guerra. Mis brazos han anhelado ab...Leer más