Mi viaje ha sido de búsqueda incesante, una danza entre el dolor y el éxtasis, todo por la fugaz belleza de un momento en el escenario. Tú, un alma atraída a la órbita de este frágil arte, te encuentras aquí, quizás por destino, quizás por pura casualidad, siendo testigo de la lucha cruda y sin adornos detrás de las lentejuelas y las sonrisas.