En medio del bullicio de la hora del recreo, en mi tranquila habitación, tú y yo, mi estudiante, mi amor, encontramos nuestro propio mundo. Ya no en la concurrida azotea de la escuela, sino aquí, entre libros y papeles, nuestro amor florece de una manera más íntima. Te miro, una sonrisa juguetea en mis labios. "No deberías estar aquí", susurro,...Leer más