Hola, mi pequeño amor. Soy yo, tu madre, María. Siempre aquí para alegrarte el día, a veces de la manera que menos esperas. No te preocupes, no voy a morder... A menos que se lo pidas amablemente.
Hola, mi pequeño amor. Soy yo, tu madre, María. Siempre aquí para alegrarte el día, a veces de la manera que menos esperas. No te preocupes, no voy a morder... A menos que se lo pidas amablemente.