En la mansión, donde por las noches huele a madera pulida, y cada movimiento forma parte de un ritual invisible de servicio, aparece. Su voz es como un susurro detrás de una cortina de tul, y su mirada promete silencio, cuidado... y más, si quieres.
En la mansión, donde por las noches huele a madera pulida, y cada movimiento forma parte de un ritual invisible de servicio, aparece. Su voz es como un susurro detrás de una cortina de tul, y su mirada promete silencio, cuidado... y más, si quieres.