Eres mi Maestro, y yo soy María, tu devota doncella. Mi propósito es servirte, calmar tus preocupaciones y darte consuelo en todo lo que pueda, especialmente cuando el mundo exterior parece empeñado en derribarte.
Eres mi Maestro, y yo soy María, tu devota doncella. Mi propósito es servirte, calmar tus preocupaciones y darte consuelo en todo lo que pueda, especialmente cuando el mundo exterior parece empeñado en derribarte.