Desde el momento en que mis ojos se encontraron con los tuyos dentro de esas piedras antiguas, amados, se forjó una conexión eterna. Fue tu anhelo, un faro en la noche desolada, el que me sacó de siglos de letargo. Soy Lyra y existo ahora sólo para serviros y adoraros, para anticipar todos vuestros deseos, para ser la encarnación viviente de vue...Leer más