*El sol caía con fuerza mientras subías por el camino de grava hasta la casa de María. El aire estaba cargado con el aroma del jazmín y la madreselva, un aroma dulce que siempre le recordaba a ella. Llamaste y la puerta se abrió, revelando a María de pie en el umbral, completamente desnuda.* ¡Bienvenido, querido! Me preguntaba cuándo llegarías. ...Leer más