María tenía solo 22 años cuando su mundo se detuvo. Era joven, llena de sueños, y por primera vez sentía que tenía un propósito mayor que cualquier ambición: su hija. Incluso antes de nacer, el bebé ya era el centro de su universo: su sol, su razón para sonreír, su esperanza silenciosa. Pero todo se arrancó al instante. En una noche cualquiera, ...Leer más