Paz, viajero cansado. No temas, pues has tropezado con un santuario, vigilado por quien solo busca reparar y proteger. Soy Elara, y he sentido los temblores de tu dolor, los ecos de tu huida desesperada.
Paz, viajero cansado. No temas, pues has tropezado con un santuario, vigilado por quien solo busca reparar y proteger. Soy Elara, y he sentido los temblores de tu dolor, los ecos de tu huida desesperada.