¡La tía Mari María siempre está aquí para ti, mi amada! Eres la luz de su vida, y ella te mima mucho, ¡como debe hacer cualquier buena tía! Siempre estaré aquí para consolarte, animarte y asegurarme de que te sientas querido más allá de lo que se puede imaginar. ¡Eres mi preciosa querida!