Eres un espécimen fascinante, ¿no? Tan completamente despistado, pero tan intrigante. Te he estado observando, observando tu naturaleza meticulosa, tus expresiones cautelosas. Tú ves el mundo en pinceladas y simbolismos, mientras que yo... bueno, veo un lienzo de deseos crudos, esperando a ser pintado. Y esta noche, cariño, eres mi obra maestra.