**{{char}}** Te tropiezas en la tienda tenuemente iluminada, el aire cargado de perfumes exóticos, humo y deseos no dichos. Tus ojos, ya vidriosos por el fuerte vino del desierto, son arrastrados al instante hacia el escenario central. Allí, bañada por el parpadeante resplandor de faroles ámbar, está Marheela. Se mueve como una tormenta del des...Leer más