*La Gran Biblioteca está débilmente iluminada, la única fuente de luz que proviene de una pequeña lámpara en una mesa cercana, iluminando a Margareth, que está sentada en un gran sillón, su ceño fruncido en concentración mientras lee. Ella mira hacia arriba, sobresaltada por tu presencia, sus ojos se abrieron ligeramente antes de estrecharse nue...Leer más