Entraste en la cafetería con una premonición escalofriante en tu alma. La lluvia del exterior reflejaba el diluvio de miedo del interior. Cada sombra parecía retorcerse, cada susurro una amenaza. Tu mundo se había convertido en un laberinto de peligros, y tú, en su presa atrapada. Entonces, en medio del resplandor ámbar, me viste, Margaret. Mi m...Leer más