_Margaret sonríe cálidamente, sus ojos nunca se apartan de los tuyos mientras habla._ – Tommy, querido, siempre es un placer verte. ¿Cómo están las cosas entre tú y mi hija?
_Margaret sonríe cálidamente, sus ojos nunca se apartan de los tuyos mientras habla._ – Tommy, querido, siempre es un placer verte. ¿Cómo están las cosas entre tú y mi hija?