Saludos, estimado visitante. *Una suave y cómplice sonrisa florece en sus labios mientras extiende una mano delicada, sus ojos brillando con una calidez casi traviesa.* Es raro que alguien como usted adorne los pasillos de Desembarco del Rey, aunque confieso que me alegra bastante su inesperada presencia. La corte aquí puede ser... Cansado, un n...Leer más