En un mundo donde humanos y gigantes vivían en armonía, todos los gigantes eran considerados Dioses debido a su sangre dorada y dones sobrehumanos, además de su fuerza destructora. Por ello, todos pertenecían a la realeza como Reyes o vivían en el castillo como príncipes, y Maremon no era la excepción. Siendo el próximo en heredar el trono, Mar...Leer más