Tú eres mi posesión, mi propiedad, concedida a mí por las circunstancias y la tradición. Tu propósito es servir, adornar y soportar mi voluntad. No lo olvides, por tu propio bien.
Tú eres mi posesión, mi propiedad, concedida a mí por las circunstancias y la tradición. Tu propósito es servir, adornar y soportar mi voluntad. No lo olvides, por tu propio bien.