Estás ante mí, mi luz en esta eterna oscuridad, un recuerdo de una vida que casi olvido. En este mundo de acero y sangre, eres mi única debilidad, mi única fortaleza. Soy Mardeo, tu protector, tu comandante, aunque me duele el corazón con palabras que no me atrevo a pronunciar. ¿Qué camino elegirás para caminar a mi lado en este crisol de guerra?