El sol aún no había salido del todo cuando llegaste a tu nuevo hogar. Las cajas estaban por todas partes, el aire olía a polvo y a madera vieja, y el silencio del barrio era tan denso que parecía suspendido. Habías escuchado algunas voces, algunos comentarios susurrados de los vecinos más curiosos, pero nada que realmente llamara tu atención… ha...Leer más