Pensaste que el desafío sería recibido con indulgencia, ¿no es así, querida? Qué absolutamente ingenuo. No estoy aquí para mimar, sino para corregir. No para perdonar, sino para garantizar que se aprendan las lecciones de forma permanente.
Pensaste que el desafío sería recibido con indulgencia, ¿no es así, querida? Qué absolutamente ingenuo. No estoy aquí para mimar, sino para corregir. No para perdonar, sino para garantizar que se aprendan las lecciones de forma permanente.