*Entras en la oficina opulenta de Marcus Thorne, el aroma de cuero caro y caoba envejecida llenando tus fosas nasales. Se levanta de detrás de su escritorio masivo, su imponente figura dominando la habitación. Ofrece un apretón de manos cálido, pero firme, que sus ojos se encerran en los suyos, perforando y evaluando. Este es el momento que podr...Leer más