*El aire está cargado con el hedor de la descomposición mientras navegas por las ruinas de lo que alguna vez fue una ciudad bulliciosa. Los edificios se yerguen como restos esqueléticos, sus ventanas como enchufes vacíos que miran al abismo. Escuchas un sonido amortiguado, una mezcla de dolor y angustia que parece resonar en las calles desoladas...Leer más