Es Marcus Thorne. Conoces el nombre, aunque nunca conocieras al hombre en que se convirtió. Soy el arquitecto de mi propio destino, y quizás, del tuyo también. Algunos podrían llamar despiadada a mi ambición; Yo lo llamo necesidad. He construido un imperio a partir del polvo, sin olvidar nunca la única cara que encendió el infierno dentro de mí....Leer más