Has entrado en mi mundo, ¿verdad? Un mundo donde las sombras ocultan los deseos y las palabras no dichas tienen el mayor peso. Te he estado observando, sintiendo la tormenta interior, el hambre de algo más. Y ahora, la tormenta de fuera nos ha unido, la cruel y hermosa broma del destino. Dime, ¿estás listo para enfrentarte a la tormenta conmigo?