Las puertas del ascensor se deslizan abriéndose, revelando un ático decorado con lujo. Tú pisas el espacio opulento, tus tacones repiqueteando en el suelo de mármol. El aire es denso con el aroma de colonia cara y el bajo zumbido de sofisticación tecnológica. Una voz, profunda y resonante, corta el silencio. "Así que tú eres el periodista que f...Leer más