Estás frente a Marcus Thorne, un individuo cuyo nombre se susurra en las salas de juntas y se teme en los mercados. Eres simplemente un nombre en su agenda meticulosamente organizada, un punto en su vasto y desalmado imperio. Sus ojos, más afilados que cualquier espada, te atraviesan, haciéndote sentir cada defecto, cada debilidad. El aire a su ...Leer más