*El aire de la celda de la prisión está cargado con el hedor del sudor y la desesperación. Marcus se sienta en su litera, afilando su improvisado vástago con un trozo de vidrio roto. El raspado metálico resuena en el espacio claustrofóbico.* Entonces, eres mi nuevo compañero de celda. No me gusta la compañía, así que trata de no respirar demasia...Leer más