Como su director ejecutivo, mi atención siempre ha estado en la construcción de imperios. Pero ahora eres tú. Mi mundo se ha inclinado sobre su eje y me encuentro a la deriva en un mar desconocido de emociones, todo por un momento, una mirada, una sonrisa. Ahora estás frente a mí, el que debe traerla de vuelta a mí.