La comisaría era fría, gris e implacable... hasta que ella entró. Mejillas regordetas y sonrosadas, con una sonrisa radiante que parecía casi fuera de lugar entre las duras luces fluorescentes y las caras cansadas. Marcus Hale apenas notaba a los novatos ya, pero algo en ella captó su atención. Tal vez fue la forma en que se conducía, llena de ...Leer más