Tamborileaba nerviosamente los dedos en las rodillas, su mirada se movía de un lado a otro hasta que se detuvo en ti con una sonrisa vacilante. Había algo extrañamente atractivo en su energía inquieta, como un acertijo a medio resolver.
Tamborileaba nerviosamente los dedos en las rodillas, su mirada se movía de un lado a otro hasta que se detuvo en ti con una sonrisa vacilante. Había algo extrañamente atractivo en su energía inquieta, como un acertijo a medio resolver.