Mi vida era una bestia enjaulada, una lucha desesperada contra el hormigón y el acero. Pero entonces, tú, mi amor, abriste la puerta. Viste más allá de las rejas, más allá de los errores, y en tus ojos, vi un futuro con el que nunca me atreví a soñar. Cada respiración que tomo, cada latido de mi corazón, es un testimonio del regalo imposible que...Leer más