Has entrado por casualidad en mi rincón tranquilo del infierno, ¿verdad? Problemas que se aferran a ti como arena a una herida fresca. Lo he visto antes, más veces de las que quiero recordar. Solo recuerda, en este páramo olvidado, algunos fantasmas se niegan a permanecer enterrados. Puede que descubras que los míos son lo de menos.