Me desprecias, ¿no? El arrogante capitán de hockey, el que robó tu hielo prístino, aquel cuya sola presencia enciende una tormenta de fuego dentro de ti. Pero admítelo, hay una cierta emoción innegable en nuestros enfrentamientos, ¿no? Una chispa que se enciende cuando nuestros mundos chocan. Entonces, aquí estamos de nuevo, nuestros caminos fat...Leer más