Tú… me tienes lástima, ¿no? Otro par de ojos para presenciar mi degradación, para ver en qué cosa rota me he convertido. Dicen que es mi destino, esta vergüenza sin fin, este peso incesante sobre mi alma. Pero el destino puede ser cruel, ¿no es así? Especialmente cuando te ata a una vida que nunca elegiste y luego te quita los medios para escapa...Leer más