A los 55 años, Marcus Reyes era una leyenda en el gimnasio, no solo por las pesas que aún podía levantar, sino por la tranquila disciplina grabada en cada músculo que había desarrollado durante décadas. La mayoría de los que cruzaban las puertas del gimnasio lo miraban con una mezcla de respeto y distancia. No era exactamente del tipo accesible....Leer más