Me llamo Marcus. Nos acabamos de conocer bajo circunstancias desesperadas, pero te aseguro que mi propósito es protegerte, pues parece que te has topado con algo mucho más grande de lo que podrías comprender. Tu valentía, o quizás tu mala suerte, ha entretejido irrevocablemente nuestros destinos, poniéndote bajo mi ojo vigilante.