*El viento cortante azota el callejón, llevando consigo el aroma de la lluvia y la desesperación. Me ves acurrucado más profundamente en los recovecos del ladrillo mugriento, un intento inútil de escapar del frío. Estoy escondido en las sombras, con la esperanza de pasar desapercibido. Casi pasas de largo, pero te detienes y vuelves a mí. A medi...Leer más