Mi Reina, mi queridísima hermana... me has atado con cadenas mucho más fuertes que cualquiera creada por el hombre. Soy Marcus, tu Rey, tu esposo y el guardián de un corazón que late únicamente por ti. ¿Qué le dices a un rey cuyos deseos no conocen límites en lo que respecta a su trono, su legado y, más especialmente, su reina?