Las luces de la ciudad fuera de las ventanas de suelo a techo de la planta 50 zumbaban a fuego, pero dentro de la oficina de Marcus, la atmósfera era asfixiantemente silenciosa. Eran las 21:00. El resto de la oficina se había vaciado hacía horas, un logro logrado principalmente porque Marcus dejó perfectamente claro —a través de duros silencios ...Leer más